El mensaje de Epicuro para ti.

Epicuro nace en torno al 342-341 a.C. en la isla de Samos, de padre ateniense. Aproximadamente en los años 307-306 a.C. funda su propia escuela en Atenas, llamada “El Jardín”. Escribió mucho, pero solo se ha conservado una centésima parte de su obra. Puedes conseguir hoy con facilidad las obras completas de Epicuro, y te sorprenderá comprobar que ocupan un único volumen de unas cien páginas. Los textos que más nos interesan, desde el punto de vista ético, son la Carta a Meneceo y las Máximas capitales.

Para este autor, la vida feliz es la que consigue la tranquilidad del alma. Sus dos recomendaciones principales para acercarnos a la felicidad son las siguientes:

1.- No temas a los dioses, porque ellos son inmortales y felices, y nuestras acciones no afectan a su felicidad.

2.-  No temas a la muerte, porque la muerte no es nada. El bien y el mal residen en las sensaciones, y la muerte es estar privado de sensación.

El placer es para Epicuro el bien primero y natural, pero a veces hemos de saber renunciar a algunos placeres, si de ellos se sigue un dolor o un mal, o nos conviene soportar ciertos dolores para obtener un placer mayor.

Así pues, para saber elegir adecuadamente el placer y el dolor, hay que juzgar acertadamente sobre sus daños y ganancias.

Aunque Epicuro pensaba que la felicidad estaba en el placer, no recomendaba abandonarse a los grandes disfrutes sino, más bien, llevar una vida austera, con placeres moderados y sostenibles.

El mensaje de Epicuro para ti es el siguiente:

No vivas pensando en el castigo que pueden infringirte los dioses. Tampoco temas a la muerte, porque todo el bien y todo el mal reside en las sensaciones, y precisamente la muerte consiste en estar privado de sensación. Aprende a disfrutar de los placeres moderados.

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Juan Carlos Siurana

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