El huracán que asoló Puerto Rico y un ejemplo de actuación ética de una empresa

Como todos sabemos, hace ahora un año, en septiembre de 2017, desgraciadamente la Isla de Puerto Rico fue arrasada por el huracán María, un huracán que llegó dos semanas después de otro huracán, llamado Irma que, para entonces, ya había dejado a 80.000 personas sin luz. El huracán María afectó a toda la Isla provocando enormes destrozos a su paso (casas, vehículos, carreteras, árboles…). Todos recordamos las estremecedoras imágenes que nos llegaban por entonces a Europa a través de los informativos de televisión. En Puerto Rico las comunicaciones no estaban operativas, así que ellos no podían saber en esos momentos lo que había ocurrido en toda su magnitud. No podían hacer llamadas de teléfono. Los cajeros electrónicos no funcionaban y no podían sacar dinero para comprar comida. Imaginad que no podéis comprar comida para vuestros hijos porque no podéis acceder a vuestro dinero… Algunas zonas estuvieron sin electricidad durante meses, y otras, un año después, siguen teniendo problemas de suministro.

Yo visité la isla para impartir algunas conferencias sobre ética empresarial y sobre otros temas relacionados con la ética, a finales de agosto de 2018, y pude escuchar y emocionarme ante las numerosas historias que me hablaban de la dureza de aquella situación, los pocos recursos con los que se contaron para salir de ella, y, sobre todo, la entereza, solidaridad y determinación de sus habitantes para levantar nuevamente la vida en la Isla.

Hoy te traigo aquí una de esas historias. He escuchado hasta la saciedad que las empresas no son éticas, que la ética y la empresa son cosas que no tienen nada que ver una con la otra. Mira, yo creo que igual que a menudo contamos casos de malas actuaciones empresariales, que hay que criticar y evitar, también es bueno que se difundan las historias de solidaridad que surgen en esos entornos.

Aquí os dejo un vídeo en el que una empresa de Puerto Rico dedicada al alquiler de vehículos y a otros servicios y productos relacionados con ese sector, nos muestra cómo asumió su responsabilidad ante un hecho como este.

Conversé personalmente con Daisy Rodríguez, la Gerente de Recursos Humanos de la empresa que aparece también en el vídeo, y pude comprobar su interés por la ética y por seguir formándose en este ámbito.

En todo caso, no puedo evaluar a la empresa en su conjunto, ya que no conozco todas sus actuaciones ni cómo actuará en el futuro. Creo que nunca podemos decir de una empresa en su totalidad que actúa correcta o incorrectamente, pero sí podemos decir si tal o cual actuación concreta merece o no la pena.

Es hermoso comprobar cómo en situaciones de catástrofe emerge nuestro lado más solidario. ¡Ojalá podamos construir países y sociedades en el que ese lado sea lo cotidiano, sin necesidad de catástrofes! Me da la impresión de que, en general, los seres humanos ansiamos mostrar nuestra solidaridad, porque es el lado en el que nos encontramos realmente con nosotros mismos. Ahora solo tenemos que pensar cómo organizar la sociedad, para poder ser como realmente somos: gente buena.

Juan Carlos Siurana

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